21 de noviembre de 2020

Madrid, ciudad de gatos

Muchos estaréis pensando, ¿por qué ciudad de gatos? ¿Hay gatos en todas las esquinas? ¿Es la mascota favorita? No. Evidentemente no. Los perros aquí también son bienvenidos, para que se vea que somos un blog inclusivo y respetuoso con todo el mundo.

    Hoy vamos a hablar de Madrid, una ciudad a la que la mayoría de gente ha viajado una vez en su vida. No sabes si es porque está en el centro del país, si es porque todas las carreteras salen de la Puerta del Sol, o porque pilla cerca a todo el mundo. A ver, a los isleños no, pero teniendo en cuenta que para salir de aquí tienes que coger un avión, qué más da si Madrid o La Coruña. Al menos a mí me da igual.

En su primera vez, todo el mundo llega ilusionado a la capital madrileña. Ser virgen de Madrid te hace descubrir cosas que no descubres en otros sitios. Aunque sí es verdad que al ir de turismo unos días, tal vez no descubres lo suficiente como cuando eres uno de sus "gatos", aunque sea temporalmente. ¿Y gatos por qué? Hay dos teorías; la primera, menos aceptada, es debido a un soldado del siglo IX, que trepó por una pared en una batalla y su agilidad le dio el nombre de gato. Esta es bastante regulera, a mi parecer. La segunda, más aceptada y más real, que es debido a la vida nocturna de los madrileños, como la que tienen los felinos. Es cierto que al llegar allí te acostumbras a ver gente en la calle hasta a las 3 de la mañana. Algo curioso. Será que al ser de pueblo, estas cosas te sorprenden.

    Madrid no es solo su Gran Vía y Preciados, esas galerías llenas de tiendas y gente que se llenan en Navidad. Antes de irme a vivir ahí, yo también pensaba eso, hasta que llegué con mis 4 maletas un 9 de septiembre. Al principio, estudiar allí es vivir en un mundo irreal: salir a cenar todos los días; salir de fiesta los fines de semana, teniendo en cuenta que hay 300 veces más discotecas que en Menorca; salir a pasear a ver la puesta de sol o solamente a tomarte una cerveza con tus amigos. Si algo no le falta a Madrid es gente, por eso extraña tanto verla como está ahora con la Covid. Mi asombro al verla vacía en verano me sorprendió y me dio una cierta pena; esa ciudad que yo adoraba se había vuelto un alma en pena donde la gente vagaba por la calle para mantener una cierta vida social, cuyo nivel no se iba a recuperar en mucho tiempo. Bares cerrados, hoteles con camas que tapiaban la entrada, sin gente en Preciados y con parques vacíos al atardecer. Una pena.

Madrid no es solo su Gran Vía y Preciados. Madrid es perderte por sus calles. Madrid es su Calle Serrano decorada por Navidad; sus manolitos de cebra y los de chocolate blanco –quien no los haya probado que vaya hoy-; Madrid es su calle Princesa llena de árboles infinitos; su Retiro con sus barcas y árboles marrones en otoño; Malasaña y sus tiendas vintage; Madrid es su Prado y sus museos, su metro y estaciones de tren. Madrid es mucho. Mucho más de lo que ves como turista. Madrid son sus bares de copas, también su Plaza Mayor y sus bocadillos de calamares, sus cafés y churros, su gente y tu familia. Tu segunda familia. No conozco a nadie que no le guste Madrid. Y si no le gusta, lo dice porque no ha estado allí.

Aunque se diga que son unos prepotentes, unos antipáticos, y que se creen superiores al resto. Madrid es mucho Madrid. Podrá no ser la mejor ciudad del mundo, pero eso es porque la sociedad de hoy en día, y más los españoles, somos muy nuestros. Lo nuestro es lo mejor, y el resto que se j***. Eso puede ser positivo o negativo, pero somos nuestros. Interiormente puede ser un punto de conflicto, pero frente al extranjero, nos defendemos con uñas y dientes. España tiene muchas cosas buenas y sabemos defenderlas hacia afuera, aunque hacia adentro no lo hagamos tanto. 

Muchos estaréis pensando, entonces, ¿qué tiene Madrid? Madrid tiene todo. Madrid te acoge. Madrid te pega a ella, a cada una de sus calles. Madrid es tu Madrid y el Madrid que tú quieres que sea. Aunque no seas madrileño, Madrid termina siendo tu ciudad y la de todos. Próxima parada, próximo artículo, correspondencia con It’s Christmas in London baby. Tengan cuidado al salir del blog, que se olvidan de leer los anteriores artículos. Gracias.

1 comentario:

  1. Aquí un madrileño que quiere decirte que Madrid ya te acogió una vez, y lo volverá a hacer una y mil veces más.

    ResponderEliminar